La digitalización ha transformado la forma en que operan las empresas peruanas. Procesos clave como la gestión de clientes, la administración financiera y el manejo de información dependen hoy de sistemas digitales interconectados, lo que ha incrementado tanto la eficiencia como la exposición a riesgos.
Perú registró más de 45,500 millones de intentos de ciberataque durante 2024, según Fortinet. Y solo en el primer semestre de 2025, esa cifra ya superó los 748 millones. Lo más preocupante es que muchas empresas afectadas nunca llegan a detectar la intrusión.
En este artículo analizamos los 5 ciberataques más frecuentes en el entorno empresarial peruano y qué puedes hacer para proteger tu organización.
1. Phishing: el engaño que llega por correo
El phishing consiste en mensajes fraudulentos, generalmente correos electrónicos, que suplantan la identidad de una entidad confiable —un banco, la SUNAT, un proveedor— para engañar al empleado y obtener sus credenciales, datos financieros o acceso a sistemas internos.
Es la amenaza más extendida en el país: el 62% de los ciberataques en Perú durante 2025 correspondió a phishing, con un incremento del 9% respecto al año anterior. Los atacantes utilizan inteligencia artificial para personalizar los mensajes y hacerlos cada vez más difíciles de identificar.
Cómo prevenirlo: implementar filtros anti-phishing en el servidor de correo, activar la autenticación multifactor (MFA) en todas las cuentas, y capacitar al personal para reconocer correos sospechosos. Los simulacros periódicos de phishing son una herramienta eficaz para medir el nivel de alerta del equipo.
2. Ransomware: el secuestro de tus datos
El ransomware es un tipo de malware que cifra los archivos de la empresa y exige un pago para restaurarlos. Un ataque de este tipo puede paralizar completamente las operaciones: bases de datos, sistemas contables, registros de clientes.
Sigue siendo la amenaza más crítica en Sudamérica. Menos del 10% de las víctimas logra recuperar sus datos incluso después de pagar el rescate. Los sectores más afectados en la región incluyen manufactura, retail, logística y gobierno.
Cómo prevenirlo: realizar copias de seguridad automáticas en medios desconectados de la red, mantener todos los sistemas actualizados y contar con un plan de respuesta a incidentes documentado y probado. La segmentación de red también ayuda a contener la propagación si ocurre una infección.
3. Accesos no autorizados: la puerta que dejaste abierta
Ocurre cuando un atacante gana acceso a sistemas, redes o datos de la empresa sin autorización, aprovechando credenciales robadas, contraseñas débiles, puertos abiertos o configuraciones incorrectas. A diferencia del ransomware, este tipo de ataque puede permanecer invisible durante meses.
FortiGuard detectó más de 423 millones de escaneos activos en Perú solo en el primer semestre de 2025, buscando servicios vulnerables para explotarlos. Además, el uso de herramientas de administración remota por parte de atacantes creció un 70%.
Cómo prevenirlo: aplicar el principio de mínimo privilegio —cada usuario accede solo a lo que necesita—, cambiar todas las credenciales predeterminadas en dispositivos y servidores, activar MFA en accesos remotos y revisar periódicamente los logs de actividad. Adoptar un modelo de seguridad Zero Trust es cada vez más recomendable para empresas con trabajo remoto o híbrido. Contar con una mesa de ayuda TI disponible las 24 horas permite detectar accesos inusuales y escalarlos antes de que se conviertan en un incidente mayor.
4. Ataques a la cadena de suministro: el eslabón más débil
En lugar de atacar directamente a una empresa con buenas defensas, los ciberdelincuentes apuntan a sus proveedores, socios o vendors de software menos protegidos para infiltrarse desde ahí en el objetivo principal. Una vulnerabilidad en un proveedor TI externo puede comprometer a decenas de sus clientes de forma simultánea.
Los ataques a cadenas de suministro crecieron un 431% entre 2021 y 2023 a nivel global, y la tendencia no se ha detenido. En Perú, muchas empresas no evalúan la postura de seguridad de sus proveedores tecnológicos, lo que las convierte en blancos indirectos.
Cómo prevenirlo: evaluar la seguridad de todos los proveedores con acceso a tus sistemas, incluir cláusulas de seguridad en los contratos TI, limitar y monitorear los accesos de terceros, y verificar la autenticidad de las actualizaciones de software antes de implementarlas en producción.
5. Ingeniería social e insider threats: el enemigo dentro
La ingeniería social manipula psicológicamente a empleados para que revelen información confidencial o realicen acciones que comprometan la seguridad. El insider threat ocurre cuando la amenaza proviene del interior: un empleado descuidado, uno malintencionado, o incluso un actor externo que se infiltra postulándose a trabajar en la empresa.
Los reportes de inteligencia de 2024–2025 documentaron casos de infiltraciones en organizaciones por parte de personas que se postularon activamente a puestos de trabajo para acceder a sistemas internos. Las empresas peruanas raramente cuentan con programas de monitoreo de comportamiento interno ni canales para reportar incidentes de forma anónima.
Cómo prevenirlo: implementar programas continuos de concientización en ciberseguridad para todos los colaboradores, establecer procesos rigurosos de verificación de antecedentes para personal con acceso a sistemas críticos, y monitorear comportamientos inusuales en la red como descargas masivas o accesos fuera de horario.
La paradoja de la seguridad percibida
Un estudio reciente de IALaw revela un dato preocupante: más del 70% de las empresas medianas y grandes en Perú considera que está preparada para enfrentar un ciberataque, pero la mayoría no ha destinado recursos específicos a prevención ni mitigación. Esta ilusión de seguridad es especialmente peligrosa en las MYPE, que representan más del 99% del tejido empresarial peruano.
La ciberseguridad no es un proyecto puntual ni se reduce a instalar un antivirus. Es un proceso continuo que combina tecnología, procesos y personas. Esperar a que ocurra un incidente es, casi siempre, la estrategia más costosa.
Si tu organización busca evaluar su postura de seguridad o resolver dudas sobre cómo proteger sus sistemas y datos, puedes contactar a nuestro equipo de ciberseguridad para recibir orientación personalizada.